Reino Unido.- El pasado 25 enero la Organización Mundial de la Salud recomendó investigar la BA.2, una subvariante de ómicron que al menos tiene 40 mutaciones diferentes respecto a la original.
En algunos países como Dinamarca o el Reino Unido su presencia ha aumentando mucho en los últimos días, pero aún es pronto para saber por qué. No obstante, se empiezan a conocer datos que apuntan a una mayor transmisibilidad.
Esta nueva variante es bastante diferente a Ómicron, ya que no son tan cercanas genéticamente: más o menos están igual de alejadas entre sí como lo estaba alfa de beta o delta. En BA.2 se han encontrado, en todo su genoma, 40 mutaciones distintas respecto a la original, además de unas cuantas en la espícula, la proteína que el coronavirus usa para entrar en la célula humana.
Según un informe de las autoridades sanitarias británicas del 27 de enero y tras un análisis comparativo, la efectividad de las vacunas contra la enfermedad sintomática fue similar para las dos subvariantes. La efectividad aumentó al 63% para la versión original y al 70% para BA.2 a las dos semanas de las vacunas de refuerzo.
Esta subvariante y todas las variantes se detectan con antígenos y PCR; es decir, se detecta el coronavirus pero “sin apellido”. Para indagar en esto último hay que secuenciar la muestra del paciente.
JV









