México.- El populismo, desde inicios del siglo XX ha conseguido sintonizar con el descontento popular hablándole no a la razón sino a la iracundia, el deseo, la frustración, la expectativa de venganza o revancha, a través de una figura carismática: el Amado líder, un oído dispuesto y la única voz posible.
Improvisadores con grandes eslóganes pero planes diminutos. Amado líder, el nuevo libro de Diego Fonseca, explora las experiencias de varias naciones y las peculiaridades de sus populismos, la caída en desgracia de los sistemas representativos, la crisis de los partidos políticos, la emergencia de las redes sociales como herramientas de organización y expresión y los mercados electorales atacados por la manipulación tecnológica.
Desde Trump a AMLO, de Daniel Ortega a Cristina Kirchner, de Nicolás Maduro a Evo Morales, de Rafael Correa al Brasil de Jair Bolsonaro. El populismo en América Latina, actualmente se encuentra muy presente, ahora enarbolado no solo por partidos, movimientos y liderazgos relacionados con el “socialismo del siglo XXI”, sino también por fuerzas que se posicionan a la derecha del espectro político y que ahora tienen mayores opciones de ganar elecciones o de obtener incidencia electoral.
La literatura sobre populismo ha proliferado al ritmo del auge de movimientos y opciones políticas en América Latina. “Amado líder” ofrece una rica cartografía del fenómeno estudiándolo a través de algunos asuntos centrales.
Un pueblo resentido con su nación, que aún tiene un resquicio de esperanza y que busca sentirse comprendido es capaz de creer en las promesas de líderes populistas, quienes solo necesitan conectar de manera casi íntima, subjetiva y fervorosa con los deseos de los votantes para alcanzar la victoria en las elecciones. Todo cambiará. Pronto. Muy pronto.
JV









