México.- La historia nos lleva al siglo III en Roma, cuando un sacerdote lamado Valentín se opuso a la orden del emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, considerando que los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras y vínculos sentimentales.
En aquel entonces, Valentín se nombró como un opuesto al decreto del emperador, y comenzó a celebrar –en secreto– matrimonios para los jóvenes enamorados.
Sin embargo, la historia con un origen romántico comienza a deteriorarse, cuando Claudio II sentenció a muerte a San Valentín el 14 de febrero del año 270, alegando desobediencia y rebeldía.
Momentos antes, Valentín ya cumplía una cadena de prisión en la que, en pleno cautiverio, recibía cartas de agradecimiento de las parejas que habían celebrado matrimonio gracias a él.
En el año 496, el papa Gelasio I canonizó a San Valentín y lo propuso como el “patrón de los enamorados”. Es por ello que año a año, se conmemora el Día de San Valentín.
La tradición comenzó a ser comercial cuando Esther A. Howland, norteamericana, comenzó a procurar la venta de tarjetas de regalo con motivos románticos y dibujos con temáticas de amor a mediados de la década de 1840. (E).
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