Redacción Deportes, 12 sep (AJGD).- Lo hecho por el pelotero Aaron Judge ante los Tigres de Detroit en una noche más que emotiva para los Yankees, no solo la memoria del 11s sino que también la memoria de uno de los mejores bateadores de la historia de la MLB.
Según una antigua anécdota, Joe DiMaggio no recibió con agrado, al principio, la célebre canción de Simon & Garfunkel que lo menciona. Cuando Mrs. Robinson salió al mercado en 1968, el legendario beisbolista ya estaba retirado, pero continuaba siendo una de las figuras más reconocibles en campañas publicitarias de distintos productos.
Tiempo después, Paul Simon le aclaró personalmente —en un encuentro casual en un restaurante— que el tema era un tributo a los héroes de una época más sencilla. La pregunta, dijo entonces, no era “¿a dónde se fue DiMaggio?”, sino quién ocuparía un lugar semejante en el presente.
Esa respuesta parece acercarse a Aaron Judge. La noche del jueves, el cañonero de los Yankees disparó cuadrangular en sus dos primeros turnos al bate en la victoria de Nueva York por 9-3 sobre los Tigres, alcanzando los 361 jonrones en su carrera. Con ese número, igualó nada menos que a DiMaggio en el cuarto puesto de la lista histórica de la franquicia.
En ese exclusivo escalón siguen por delante Babe Ruth (659 de sus 714 vuelacercas con los Yankees), Mickey Mantle (536) y Lou Gehrig (493). Judge ya había dejado atrás a Yogi Berra (358) durante esta estancia en casa.
“Son dos leyendas, gigantes del béisbol, Yankees eternos”, comentó Judge. “Es increíble ver mi nombre junto al de ellos, aunque lo más importante es que conseguimos la victoria”.
DiMaggio el héroe inmortal
Los batazos de la noche representaron los números 45 y 46 de su temporada, además de otorgarle su juego 45 con múltiples jonrones, la tercera mayor cifra en la historia del club detrás de Ruth (68) y Mantle (46), de acuerdo con Sarah Langs de MLB.com.
El mánager Aaron Boone subrayó la magnitud del logro: “Joe DiMaggio… parece que siempre ha estado allí. En muchos sentidos trascendió el béisbol. Ver a Judge alcanzarlo es un privilegio”.
Judge, consciente de la fecha, también destacó la importancia del momento. Tras el último out, reunió a sus compañeros y les dijo: “Esto fue más que un simple partido”.
Los Yankees saltaron al campo portando gorras en honor a los primeros socorristas de Nueva York, en el 24 aniversario de los atentados del 11 de septiembre, y estrecharon la mano del presidente Donald Trump antes del primer lanzamiento. “Es un día duro para todos”, expresó Judge. “Todos recordamos dónde estábamos entonces. Poder unirnos y demostrar fortaleza es un honor”.
El primer bambinazo del jardinero viajó 413 pies y salió del bate a 110.1 mph, según Statcast. En el tercer inning repitió la hazaña con un cañonazo de 434 pies y 114.9 mph frente a Sawyer Gipson-Long.
“Probablemente sea el mejor jugador de las Grandes Ligas”, afirmó Cam Schlittler, quien lanzó seis entradas de una sola carrera para adjudicarse su tercera victoria en la Gran Carpa.
Giancarlo Stanton también contribuyó con un jonrón en el tercer episodio, la 56.ª ocasión en que él y Judge conectan cuadrangulares en el mismo juego (incluida postemporada). Ese batazo permitió que los Yankees sumaran siete peloteros con al menos 20 jonrones en el año, igualando un récord de franquicia establecido en 2009 y 2019.
Boone reconoce la grandeza del Aaron
El respaldo ofensivo permitió a Schlittler reponerse de su salida más breve en las Mayores. “Con todo lo que rodeaba este juego, lo observé un momento antes de salir”, contó Boone. “Da igual si es pretemporada o un partido grande en un 11 de septiembre: su enfoque no cambia”.
El triunfo fue especialmente valioso después de un arranque adverso de serie, en el que Nueva York cayó en los dos primeros encuentros ante Detroit por un global de 23-3. Ahora, con marca de 81-65, los Yankees mantienen una ligera ventaja sobre Boston (81-66) en la lucha por el comodín de la Liga Americana. El fin de semana traerá un nuevo capítulo del histórico duelo en Fenway Park.
Judge ve en esta visita la oportunidad perfecta para un giro. “No hemos tenido demasiado éxito contra ellos”, admitió. “Pero no hay mejor momento para cambiarlo. A estas alturas del año, es momento de subir la intensidad”.
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