El tenis femenil ha logrado captar mayor
atención de la audiencia. Ha sido una lucha de muchos años, pero sin duda no se
puede hablar de igualdad de condiciones comparado con el tenis varonil.
Sloane Stephens, campeona del Abierto de Estados Unidos en 2017, reconoce esta
situación y está convencida de que las jugadoras necesitan trabajar más para alcanzar
esa paridad. “Hemos luchado mucho por la igualdad de premios y por recibir el mismo
trato en los torneos, pero creo que, obviamente, hay más trabajo por hacer. Y sí, ha
habido mejoras, pero no controlamos las giras en el tour, por lo que es realmente difícil
hacer muchos cambios”, reconoce.
Para lograr ese cambio, Stephens considera que las jugadoras deberían hablar más.
“Charlar con las personas que están a cargo. Pero al final del día, hay contratos y
muchas otras cosas que están involucradas, que se establecieron hace 10 años y que
pesaban incluso antes de que yo comenzara a jugar. En ese caso, es realmente difícil,
pero creo que una vez que más jugadoras comiencen a luchar por la igualdad, el
mismo premio en los torneos, el mismo salario, será un poco más fácil”, explica.
Pero además de procurar a las jugadoras en lo que a igualdad monetaria se refiere,
para ella es importante atender otro tema que se ha vuelto muy comentado en estos
tiempos: la salud mental.
“Creo que la salud mental obviamente es muy importante, en especial con lo del Covid
muchas jugadoras han pasado por mucho en este tiempo. Así que creo que apoyar a
nuestras tenistas y asegurarse de que se sientan bien consigo mismas, saludables y
felices es lo más importante como gira. Obviamente, no todos vamos a casa juntos, por
lo que no podemos controlar realmente lo que sucede cuando no estamos en torneos.
Así que creo que lo mejor es estar pendiente de tus amigos y asegurarte de que estén
bien y felices, y eso es todo lo que puedes hacer”.
De lo que también está pendiente es de la buena marcha de la fundación Sloane
Stephens, su mayor pasión además del tenis. “Me apasiona ayudar a los niños para
que puedan aprender y jugar tenis y tener las oportunidades que yo tuve”, comenta
Sloane, quien desde su trinchera usa el tenis y la educación “para cambiar la narrativa
de la pobreza, inequidad en salud y subdesarrollo educativo”, el lema de su fundación.









