19/09/25 .- Con diferencia de 32 años y unas seis horas, la historia quiso marcar a México el 19 de septiembre y no para bien. los terremotos del 1985 y 2017 fueron devastadores, terribles, enlutaron a todo el país, pero con un dolor más intenso en el centro y el sur donde se registraron las mayores catástrofes donde los muertos y derrumbes se contaron por miles, fundamentalmente en 1985, y si algo se pudo aprender de las tragedias fue la cultura de protección que a más de una vida han salvado.
1985
A las 07:19 hrs. la tierra se sacudió tan intensamente que muchas edificaciones se vinieron para abajo al no soportar los 8.1 grados y paulatinamente, sin avance tecnológico, nos íbamos enterando de la magnitud del terremoto. Las fotografías en los diarios vespertinos y las ya repetitivas imágenes en televisión, si es que había luz, generaban llanto en la gente
Esa mañana la selección nacional de futbol, con Bora Milutinovic al frente, viajaba temprano a Los Ángeles para enfrentar un amistoso contra Perú. Sintieron el temblor en el Aeropuerto de la Ciudad de México pero viajaron y jugaron días después en un encuentro que no tenía que haberse llevado a cabo como muestra de respeto. En esa selección estaba Fernando “Sheriff” Quirarte, central fantástico de Chivas, y aunque se enteraría posteriormente le comunicaron que un primo, que realizaba servicio social como pediatra en el Hospital General del IMSS, había quedado entre las ruinas.
La semifinal del torneo PRODE 85 que se jugaría la noche de ese 19 de septiembre entre América y Atlante evidentemente fue pospuesta. Justo el Atlante se concentraba en un hotel frente a las instalaciones del Hospital General, por lo que imaginará lo vivido por jugadores como Eduardo Rergis, Ignacio Rodríguez o Vázquez Ayala.
La cifra de muertos aumentaba a cada momento, así que el Parque del Seguro Social, la casa de los Diablos Rojos del México y los Tigres, ese lugar de festejo constante se convertía en epicentro del dolor, se enlutó al ser asignado como morgue por la extensión de su terreno. Camiones y camionetas llegabas de varias direcciones con cuerpos sin vida y costales de hielo para evitar la descomposición por lo menos hasta el reconocimiento de familiares.
Con mucha pena, pero ya con algo de calma, los estadios, principalmente el Azteca y el Olímpico Universitario, fueron revisados a conciencia y resultaron salvos de problemas en sus estructuras y es que el Mundial del 86, que México lo había adoptado al renunciar Colombia que era el organizador inicial, fue avalado para seguir en su preparación y celebración.
En el 2017 las condiciones fueron igual de dolorosas, pero para fortuna el número de fallecidos y edificaciones lastimadas no tuvo comparativo. También quiso decir mucho que la cultura de la protección colaboró a que la cifras bajaran. Ahora, con una tecnología avanzada cargada de celulares con cámara fotográfica y redes, el mundo se volcó para apoyar a México. Las estrellas del deporte no fueron la excepción. Un puño en alto marcó la solidaridad del pueblo.
Fernando Espinosa Galindo









