Washington.- El presidente de EE.UU., Joe Biden, está “muy preocupado” por el fallo de este viernes del Tribunal Supremo que deja en vigor la ley de Texas que prácticamente prohíbe el aborto, aunque permite a clínicas que practican ese procedimiento seguir con sus desafíos legales en cortes inferiores.
“El presidente está muy preocupado por la decisión del Tribunal Supremo que permite a SB8 (el nombre de la ley de Texas) seguir en efecto dadas las consecuencias que la ley tiene para las mujeres en Texas y en todo el país y para el Estado de Derecho”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa diaria.
La portavoz aseguró que Biden está comprometido con el derecho al aborto, que fue reconocido en Estados Unidos en 1973 gracias al fallo en el caso “Roe contra Wade”, en el que se estableció que una mujer puede acabar con su embarazo en los primeros seis meses de gestación.
En vez de depender de ese histórico fallo para proteger el aborto, Psaki reiteró el deseo de Biden de que ese derecho se recoja en una ley que sea aprobada por el Congreso.









