Washington.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la primera dama, Jill, lamentaron este domingo la muerte del arzobispo sudafricano Desmund Tutu, al que describieron como “un verdadero siervo de Dios y del pueblo”.
“En esta mañana después de Navidad, nos parte el corazón saber que ha fallecido un verdadero siervo de Dios y del pueblo, el arzobispo Desmund Tutu de Sudáfrica”, manifestó la pareja presidencial en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.
El arzobispo emérito sudafricano y Premio Nobel de la Paz falleció hoy a los 90 años de edad en Ciudad del Cabo y personalidades y líderes de todo el mundo han elogiado su obra en vida y lamentado su muerte.
Los Biden recordaron que el “valor” y la “claridad moral” de Tutu “inspiraron” a Washington para cambiar su política hacia el sistema de segregación racista del “apartheid”. También rememoraron su “calidez” y “alegría” cuando visitaron Sudáfrica para la Copa Mundial de fútbol en 2010 y dijeron sentirse agradecidos por las ocasiones que pasaron juntos en los últimos años.
“Hace solo unos meses, nos unimos al mundo para celebrar su 90 cumpleaños y reflexionar sobre el poder de su mensaje de justicia, igualdad, verdad y reconciliación mientras enfrentamos el racismo y el extremismo en nuestro tiempo”, afirmaron los Biden.
Y, por último, terminaron enviando sus condolencias a la familia de Tutu y al pueblo de Sudáfrica por la muerte de uno de sus “padres fundadores más importantes”.
“Su legado trasciende fronteras y resonará a lo largo de los siglos”, concluyeron.
Galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1984 por su lucha contra la brutal opresión racista del apartheid en Sudáfrica, a Tutu se le considera una de las figuras clave de la historia contemporánea del sur de África.
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