París.- El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, inauguraron este viernes en París una nueva etapa en las relaciones bilaterales de sus respectivos países en la que, sin esconder sus diferencias, dejaron constancia de la voluntad conjunta de estrechar su cooperación en Europa.
Scholz, de 63 años, vicecanciller y titular de Finanzas en la última gran coalición, efectuó con su visita a París su primer viaje al extranjero desde su investidura el miércoles y subrayó así, como sus predecesores, la importancia concedida a la amistad franco-alemana.
Tras los 16 años al frente de la conservadora Angela Merkel en Alemania, Macron, que llegó al Elíseo en 2017, es ahora el más veterano de los dirigentes de las dos principales potencias europeas y constató tras su primer intercambio “una convergencia sólida de puntos de vista”.
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