Culiacán.- El ataque armado contra un vehículo donde viajaba la nieta del Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y dos escoltas estatales, ocurrido la tarde del martes 23 de septiembre en el bulevar Jesús Kumate de Culiacán, sigue rodeado de incertidumbre.
La primera versión apuntaba a un intento de despojo de vehículo. Autoridades estatales admitieron que se trata de un reporte preliminar que podría cambiar, y no se descarta la hipótesis de un intento de secuestro.
La vocera de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Verona Hernández Valenzuela, explicó que el supuesto robo fue reportado por una de las víctimas como parte de los primeros testimonios, pero advirtió que no hay elementos concluyentes que sustenten esa versión.
“Es el reporte inicial, preliminar. Parte de una declaración, no quiere decir que sea contundente. Por eso he insistido que es la Fiscalía quien, en sus investigaciones, debe determinar con exactitud qué pasó”, dijo.
El hecho provocó una fuerte movilización policial en las inmediaciones del canal 7 y la avenida Jesús Kumate, cerca de los mariscos El Siete, donde testigos reportaron detonaciones y observaron una camioneta oficial huyendo con impactos de bala. Durante la agresión también resultó baleado un autobús de pasajeros de la línea Ómnibus de México, aunque no se reportaron civiles lesionados.
La presencia de un familiar del gobernador en la unidad pone en duda la versión del robo al azar. Aunque las autoridades estatales han sido cautelosas, fuentes extraoficiales no descartan que se haya tratado de un intento de secuestro o un ataque directo con un objetivo específico.
Los dos elementos de seguridad agredidos lograron repeler la agresión y trasladarse por sus propios medios a un hospital. Uno de ellos se reporta delicado de salud, mientras que el segundo se encuentra estable.
Será la Fiscalía General del Estado quien determine si el ataque se debió a un intento de robo, un atentado premeditado o un intento de privación ilegal de la libertad. La vocera de Seguridad Pública recalcó que todos los reportes a los números de emergencia son considerados preliminares y que la narrativa del caso puede modificarse conforme avance la investigación.
Redacción Sinaloa / JJ /LP









