“Los déspotas aborrecen la luz y la verdad”
Hijo de matrimonio zapoteca, Benito Juárez García nació San Pablo Guelatao, Oaxaca, el 21 de marzo de 1806. Fue cosechero de grana y pastor de rebaño hasta los 13 años cuando decide emigrar de su tierra en búsqueda de estudios y crecimiento. Su protector fue un encuadernador con quien aprendió a leer. Sus aspiraciones le llevaron a graduarse como abogado del instituto de ciencias y artes. La intención de ayudar a los campesinos lo fueron activando en la política.
En 1831 Benito Juárez fue regidor del ayuntamiento de Oaxaca, un año después diputado. En 1847 fue gobernador de su estado hasta 1852. Siendo ministro de justicia promulgó leyes en pro de libertad, enseñanza e imprenta, al tiempo que quitó prerrogativas militares y del clero.
Benito Juárez fue presidente de México del 21 de enero de 1858 al 18 de julio de 1872, aunque antes ya había sido presidente interino luego del autogolpe de estado de Ignacio Comonfort en 1859 nacionalizo los bienes de clero. Tras su muerte, a causa de un ataque cardíaco, el Congreso lo declaró Benemérito de la Patria y de las Américas, por su lucha contra la invasión francesa
“Los déspotas aborrecen la luz y la verdad”, frase de Benito Juárez durante su mandato en referencia a que la real verdad ilumina sobre las sombras que generan las mentiras. Los malvados y malas personas, simplemente la aborrecen.









